Colección EL NIÑO INTERIOR - Introducción

 

Esta colección habla del niño que cada adulto lleva dentro de sí, el que le acompaña desde que se forjó su personalidad en la infancia.

Los volumenes presentan formas simplificadas con caras planas y aristas marcadas, con la intención de expresar de una manera sencilla y contundente las ideas que contienen.

Cada figura habla de los momentos en que nuestro niño interior se manifiesta: el dolor que resuena desde la infancia sin importar la edad del adulto, el reconocimiento de lo vivido en los primeros años y su posterior aceptación para terminar en la celebración de la vida.

Niño asustado

20x19x11cm

 

El miedo invade y paraliza al niño, que empieza a desconectar de sus sentimientos para aliviar el dolor que le producen.

Al mismo tiempo comienza a refugiarse en su pensamiento, en su mundo imaginario de ideas.

Impermanencia

36x17x12cm

 

El niño se aferra a la idea de que puede vivir y mantener su prosperidad para siempre, a pesar de la certeza de la impermanencia: todo cambia y acaba por desvanecerse, toda vida termina con la muerte.

Nuestro niño interior cubre la falta de amor identificándose con posesiones y un crecimiento que no puede perdurar en el tiempo. Tarde o temprano llega el declive y se desata su sufrimiento ante los esfuerzos en vano por mantenerse en la prosperidad de manera infinita.

Con el tiempo y con amor hacía sí mismo el adulto sostiene al niño y puede mirar de frente a la perdida, incluida la muerte, para entregarse a ella como una etapa más de la vida.

El eco del dolor

13x21x10cm

 

Algunas veces una situación del presente (a primera vista poco importante) se vuelve intensamente dolorosa al resonar con la sensación del vacío de amor vivido en la infancia.

Auto-abrazo

19x11x15cm

 

Abrazarnos a nosotros mismos simboliza nuestra reconciliación interna, la aceptación que nos sostiene cuando nos sentimos divididos.

Abrazo al niño interior

18x14x11cm

 

Ser felices significa escuchar a nuestro niño interior, validar sus necesidades y ponerle límites con cariño.

Alas para el niño interior

29x25x15cm

 

Disfrutar de la vida es reconocer al niño que llevamos dentro y darle alas para expresarse.

Selfie sano

28x18x11cm

 

En nuestra cultura actual tendemos a demostrar al resto que nos mirarnos y nos cuidamos, y esto suele quedarse solo en aparentar.

La madurez pasa por asumir la responsabilidad de nuestro propio maternaje, aprender a escucharnos y convivir con el mundo dándonos amorosamente a nosotros mismos lo que necesitamos.

Amar con alas y raíces

27x16x14cm

 

Conectar con el potencial de amor que llevamos dentro nos permite desplegar nuestras alas para alcanzar los sueños con libertad y profundizar nuestras raíces con la vida para sostener la realidad.

Descendientes

22x7x21cm

 

Nuestros antepasados nos sostienen, nos apoyamos en su legado físico y emocional incluso si ya no están entre nosotros.

Descendemos de ellos y poco a poco también descendemos hacia la inevitable muerte. Aceptar estos dos hechos con amor nos abre a celebrar el regalo de la vida.