Colección TODO enCAJA - Introducción

 

TODO enCAJA es una serie de esculturas expresionistas que presenta formas humanas con posturas rígidas y antinaturales, todas ellas con un discurso común: VIVIMOS ATRAPADOS DENTRO DE UNA CAJA IMAGINARIA.

En nuestra infancia la sociedad nos impone Paredes que nos limitan, encerrándonos en una caja mental de inseguridades, obsesiones y estereotipos.

Al llegar a adultos seguimos dentro de esta caja aunque ya no hay paredes impuestas desde fuera, ahora están en nuestra memoria y nosotros mismos nos impedimos abandonar nuestra rigidez para salir del molde y ser más felices. Esta caja es la personalidad concreta que cada persona construye en su niñez para recibir amor y evitar el dolor.

Esta colección de piezas pretende mostrarnos algunos vértices y aristas e invitar a la reflexión para ver si están en nuestra propia caja.

Al final de la exposición se encuentran las esculturas que hablan de lo que se experimenta intentando salir fuera de ese espacio apretado donde nos hemos acostumbrado a vivir. No es fácil cambiar lo que tanto hemos repetido, y al hacerlo podemos experimentar un vacío y un miedo a lo desconocido.

Como reflexión final está el hecho de que nuestra personalidad forjada en la infancia nos acompaña durante toda la vida. Por mucho que avancemos en nuestro camino nuestras limitaciones nos seguirán con más o menos peso.

 

Falso techo

15x16x14cm

 

La primera pieza de la serie es la que presenta más directamente la metáfora de una persona encajada en unos límites rígidos y antinaturales. Tan sólo un delgado techo en la parte superior se presenta como barrera, sin embargo todo el cuerpo está apretado dentro del cubo que sólo existe en la mente de la persona.

Cabeza centrifugando

24x14x11cm

 

Esta obra habla de cómo la obsesión por los problemas limita nuestra existencia.

El problema alimenta la mente, la cabeza se sobrecarga de pensamientos negativos, no para de dar vueltas y su inercia hace que cada vez sea más difícil detenerla. Los problemas se vuelven una obsesión, giran y giran en la mente provocando angustia ante la sobrecarga.

El peso del pasado

25x28x15cm

 

El niño crece, pero no aprende a vivir porque carga toda la vida con el peso del pasado.

El cuerpo consumido sostiene a sus espaldas un peso demasiado grande. El niño que fue hace mucho tiempo permanece herido y le acompaña dondequiera que va. Esto impide a la persona erguirse, madurar y alcanzar su potencial.

Auto-consumo

30x29x16cm

 

Huir del mundo exterior para encerrarnos en nosotros mismos nos lleva a autoconsumirnos.

El cuerpo se repliega sobre sí mismo con rigidez para protegerse de un mundo exterior que percibe como hostil. La boca busca el alimento y encuentra su propio pecho. Lo de fuera no sirve, la relación es dolorosa y la mente piensa que no le hace falta. Sin embargo los propios nutrientes se van agotando y la persona aislada se consume en su propio vacío.

Niño indefenso

20x23x20cm

 

El miedo paraliza al niño, y después de crecer es incapaz de ver que es más fuerte que sus monstruos.

El adulto sigue viviendo como en el momento de su infancia en que no tenía la capacidad para defenderse de aquello que tanto le asustaba, olvidando que el miedo se puede atravesar.

Compromisos familiares

30x28x15cm

 

Cada persona percibe en la pareja una barrera para conseguir sus sueños, y en la lucha cruzada se encuentra el hijo.

La pareja se retuerce entre sí para permanecer unida aunque sea de manera incómoda. El hijo aprende que amar y sufrir van de la mano.

Parto

21x43x17cm

 

Esta obra no habla de un límite concreto sino de trascenderlo. Representa el sufrimiento que supone salir de nuestra caja, traspasar los términos conocidos para nacer a lo desconocido.

Como en cualquier parto, el dolor es el precio a pagar por la nueva vida, esta vez sin las paredes auto-impuestas.

¡Quiero volver dentro!

50x40x23cm

 

La nueva sensación de libertad puede experimentarse como una caída al vacío sin la seguridad que sentimos contenidos dentro de la jaula.

El cuerpo está fuera flotando pero la cabeza sigue dentro de la caja con los viejos patrones, con miedo a caer y negando la liberación.

Siempre juntos

33x18x32cm

 

Por mucho que avancemos, incluso si logramos salir de la caja, ésta nos acompañará toda la vida porque forma parte de nuestro propio ser.

Aceptar la vida es aceptar su espiral del tiempo en cada momento, avanzar y tropezar acompañados de nuestras herramientas y limitaciones, sin pasar exactamente dos veces por el mismo sitio